¡Qué asco!

Me gustaría dedicar esta entrada a Sara que tanto utiliza esta expresión sin conocer su alcance. De ella parte la idea

Veo por la ventana el cielo de un gris plomizo que amenaza lluvia y pienso en cuantos dirán que para estar en Junio podía hacer otro tiempo, más yo me digo que hoy tendré tiempo de pasarme por los blog que me interesan, mirar todo lo pendiente, escribir la próxima entrada, configurar las opciones de mi mediacenter, después de todo no resultara tan mal seguro que no me da tiempo a todo. Es impresionante la de cosas que podemos hacer en un dia lluvioso que invita al recogimiento y te facilita concentración y confort, y eso si no hay relámpagos y truenos pues si es así además tendrás luz y música, está claro que “no hay mal tiempo solo diferentes formas de buen tiempo”.

Y ya que me encuentro pensando de esta guisa comenzare por la entrada del blog voy a hablaros de emociones, mejor dicho de una emoción que a pesar de ser básica (reconocible fácilmente por la expresión característica) está un poco de incognito como si nadie pensara que es una emoción. Entra dentro de las clasificadas como negativas y que en realidad solo son desagradables pues nos aporta algo positivo al igual que el resto de sus hermanas, pero lo hare relatando algo que no hace mucho escuche a un desconocido durante una conversación.

Estaba realizando una visita de trabajo a mi amigo Erne, ya sabéis esas visitas que con el tiempo se convierten en un verdadero encuentro de fraternidad pues con la mayoría de los clientes, como es el caso de Erne, surgen unos lazos más fuertes que los simplemente comerciales. La visita transcurría en los bajos de una comunidad de vecinos en la que estaba realizando unas reparaciones, nos movíamos de un lado a otro para que él pudiera seguir con el trabajo, al entrar en el cuarto de contadores sentí un olor nauseabundo que provenía de la alcantarilla de acceso al pozo séptico que se encontraba abierta en ese momento, tan fuerte y desagradable que me hizo retroceder como si hubiera recibido un puñetazo en plena nariz, a Erne le sucedió otro tanto y los dos exclamamos a coro ¡QUE ASCO!. Tras la primera impresión no pude por menos de reírme con la cara tan característica que había puesto, me miro aun con ese rictus tan expresivo de la emoción y me dijo.

.-Rodri – así es como me llaman todos en el sector- esto no se puede soportar vaya sensación más desagradable.

.-Verdaderamente –le respondí- este tipo de cosas hacen que te sientas mal ¿tienes que entrar a la fuerza?

.-Pues sí, no me queda más remedio que hacerlo, si no arreglo la avería de las bombas el olor llegara hasta el último piso pero me encontrare revuelto lo que queda del dia.

Su semblante había cambiado, ya no bromeaba ni se reía el olor le había perturbado, pensé que ese tipo de emociones tan desagradables no eran beneficiosas para nadie.

Seguimos charlando en el exterior mientras nos recuperábamos de esa impresión y se nos asentaba el estómago cuando se acercó el presidente de la comunidad, Erne aprovecho para preguntarle:

.- ¿No ha comunicado a los vecino que se abstengan de usar los inodoros?

.-Si ¿Por qué?

.-Porque me ha venido una bocanada olorosa y una horrible sensación de asco al entrar abajo y así no voy a poder trabajar.

.-Si desde luego- asentí yo también aun con el regusto en la boca

El presidente nos miró y sonriendo nos dijo

.-Estáis equivocados al menospreciar esa emoción. El asco es una de las reacciones emocionales en las que las sensaciones fisiológicas son más patentes. Prácticamente todas sus sensaciones provienen del interior del organismo. Y aunque está relacionado especialmente con la anorexia y la bulimia, también ha sido utilizado desde el principio de los siglos para enseñarnos que es lo que no debemos ingerir, si hay algo que te ha hecho daño al sistema digestivo solo con olerlo te revuelves, no sé si sabéis que hay un tratamiento empleado por la psicología denominado “condicionamiento aversivo” que actúa por asociación.

.-Los instigadores- continuo- son estímulos desagradables potencialmente peligrosos o molestos.

Y siguió contando

.-La función de esta emoción es generar respuestas de escape o evitación de situaciones desagradables o potencialmente dañinas para la salud. Los estímulos suelen estar relacionados con la ingesta de forma que la cualidad fundamental es olfativa u olorosa (Darwin, 1872/1984). Potencian en el ser humano y los animales hábitos saludables, higiénicos y de adaptación al medio.

En definitiva la experiencia subjetiva es la necesidad de evitación o alejamiento del estímulo. Si el estímulo es oloroso o gustativo aparecen sensaciones gastrointestinales desagradables, tales como náusea. Un fuerte olor a gas nos aconseja ir con cuidado y procurar no encender fuego por el peligro de explosión

.-Pensad cuan bueno sería tener vuestra sensación para los mineros en presencia del Grisú que ha causado tantas muertes

Erne y yo nos manteníamos en silencio atentos a todas aquellas consideraciones que estábamos escuchando y siendo conscientes que a pesar de ser tan obvias jamás habíamos reparado en ellas.

Ya veis querid@s amig@s que es siempre más acertado llamar a las emociones agradables o desagradables pues todas ellas están en nosotros para resolver alguna situación peligrosa para nuestra integridad en cualquier sentido.

He elegido el ASCO porque en el resto de emociones básicas (miedo, dolor, alegría, ira) es más fácil descubrir esos efectos positivos, esta sin embargo a mi entender es una gran desconocida en esta versión positiva para la mayoría de nosotros.

No olvidemos que a todas debemos reconocerlas para poder gestionarlas.

Un abrazo y hasta la próxima

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